Espectacular local esquinero que ocupa todo el chaflan de una finca modernista. Dispone de una fachada de 30 metros y una altura de suelo a techo de mas de 5 metros.
La Dreta de l’Eixample, que se inicia en la plaza de Catalunya es el punto esencial de unión entre la Barcelona medieval y la nueva ciudad, se vértebra en torno al paseo de Gràcia, y es el barrio comercial donde el auge del modernismo se vio más reflejado, con edificios como la Casa Batlló y la Casa Milà, más conocida como La Pedrera. Su interés turístico y comercial hace que hoy en día continúe siendo un eje central de la ciudad